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El Resultor busca la verdad y la mejor solución con su cliente, no la impone.
Pero una vez acordada, actúa. |
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El Resultor es un hacedor. Es más que un “facilitador” o un asesor. El Resultor dice y hace. Hasta donde la organización o el acuerdo con el cliente lo permitan. |
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Si no lo dejan hacer, el Resultor deja de ser tal. Asume otro rol, o directamente se va de esa empresa. Es probable que el cliente no esté preparado aún para un proceso de Resultoría. |
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El objetivo del Resultor, más que hacer, es “hacer que hagan”. Es motivar y dar una visión clara de lo que es necesario ejecutar. Llega a un compromiso con los actores sobre cuales son los aspectos claves a implementar. Los entrena y prepara para que puedan hacerlo y crea el entorno necesario para una mejor y más fluía ejecución. |
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El Resultor no se luce con su trabajo. Se luce con el trabajo de los otros. |
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Su objetivo no es demostrar su habilidad, sino trasmitirla. Y cuanto más rápido, mejor. Muchos clientes creen que el Resultor es su competidor, que viene a dejar en evidencia sus carencias. Este es un gran error y un elemento que enlentece y hasta traba los procesos de mejora. Las personas que piensan (y por lo tanto actúan) bloqueando al Resultor, generalmente terminan fuera de la organización. Es que el proceso de cambio es tan fuerte, que difícilmente la organización se detenga. Además deja en evidencia al que no hace. |
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El Resultor es un ser humano y como tal, se equivoca. Pero tiene la capacidad de advertir rápidamente su error y toma acción para corregirlo. Pone el doble de energía y generalmente supera la adversidad. |
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